Rutas por Cuenca

Rutas por Cuenca: La Ronda del Río Huécar

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De arriba a abajo.

El título del post no engaña: Nos vamos de ronda, pero no de la que os imagináis; hoy toca darnos un paseo todo cuesta abajo, desde los restos del Castillo de Cuenca hasta la catedral, por la Ronda del Río Huecar. Va a ser un recorrido fácil y agradable plagado de paisajes espectaculares y lleno de monumentos, grandes y pequeños. Comencemos.

Del Castillo a la Fundación Antonio Perez.

Empezamos nuestra ruta en los restos del Castillo de Cuenca. Este castillo es de origen árabe y fue conquistado por Alfonso VIII allá por 1177. Se conserva poco del castillo original. Lo más destacado es el Arco de Bezudo del Siglo XVI, que realmente era una de las muchas puertas de acceso que tenía la ciudad de Cuenca por aquel entonces. Si queréis, se puede subir a los restos de la muralla por unas escaleras habilitadas para ello, Os lo aconsejo, hay unas vistas espectaculares de la ciudad y de las hoces del Júcar y del Huecar. Cerca de estas estas escaleras nos encontramos con un gran edificio: El Archivo Histórico Provincial. Este edificio fue en su momento sede y cárcel de la Inquisición en la Ciudad de Cuenca. Fue prisión durante muchos años hasta 1972 y ahora el edificio es el archivo histórico provincial. Todavía se conservan en las paredes de este edificio algunas inscripciones de los presos que por allí pasaron (algunas de estas inscripciones son del siglo XVII). En la plaza del Archivo hay una estatua de Fray Luis de León nacido en Belmonte (Cuenca). Hay unas magníficas vistas a la Hoz del Huecar desde la plaza del Archivo. Seguimos bajando hasta encontrarnos con unas escaleras, las bajamos y nos encontramos con el antiguo convento de las Carmelitas, del Siglo XVII, ahora es la sede de la Fundación Antonio Perez, un museo muy peculiar del que os hablaré en posteriores entradas.

     

Entre miradores y pasadizos.

Desde la Fundación Antonio Perez seguimos toda la calle Julián Romero (o Ronda de Julián Romero), una calle estrecha, de las mas bellas de Cuenca. Muy pronto nos encontramos con una fuente, que seguramente con su gran pila saciaba la sed de caballos, mulas y burros hace muchos años. A continuación, a la derecha vemos los cimiento de la Iglesia de San Pedro, una de las grandes iglesias de Cuenca (ya hablaremos de ella más adelante), la iglesia se sujeta en la roca natural, Cuenca se caracteriza porque el hombre amoldó sus edificaciones al entorno natural, por eso se dice que toda Cuenca es una Ciudad Monumento. Seguimos paseando por la estrecha calle y nos vamos encontrando con pequeños pasadizos con sabor medieval, de pronto a la izquierda, nos encontramos con una fuente y un coqueto mirador a la Hoz del Huecar: Desde aquí podemos divisar el antiguo Convento de San Pablo y ahora Parador de Turismo, Las Casas Colgadas, (que no colgantes, ya os lo dije en una antigua entrada), y unas vistas impresionantes de toda  Cuenca.

     

En uno de los pasadizos se encuentra la imagen de un Cristo crucificado que tiene su leyenda que contaremos en otra ocasión. Una vez pasado el pasadizo nos encontramos con uno de los miradores más bonitos de la ciudad: El mirador de Florencio Cañas, con unas impresionantes vistas a la Hoz del Huecar. Una vez nos hayamos deleitado la vista en el mirador continuamos hacía la Catedral. En este tramo de la calle nos vamos a encontrar a la izquierda, con la antigua casa del cantante José Luis Perales, ahora convertida en un magnifico restaurante, el Figón del Huecar.

     

Siguiendo la calle nos encontramos con el antiguo Colegio de San José del Siglo XVII, ahora es una magnífica posada, la cual si venís a visitar Cuenca, os recomiendo que paséis a verla. Ya se ve la torre del Ángel de la Catedral de Cuenca muy cerca, la calle o Ronda de Julián Romero se acaba, pero todavía antes de llegar a su final, en su margen derecho nos depara una sorpresa: Las ruinas de la Iglesia de San Pantaleón. Al final de la calle nos encontramos con uno de los laterales de la Catedral de Cuenca, y a su lado, la Plaza Mayor. Aquí acaba nuestro paseo.

Pues nuestra ronda acaba aquí, os prometo que volveremos a irnos de ronda en otra ocasión, Cuenca no es ciudad de una sola ronda. Muy pronto nos volveremos a encontrar en el blog estoescuenca. Un saludo.

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Sobre el Autor

Eduardo Mayordomo Muñoz

4 Commentarios

  • […] más alta del Casco Antiguo de la ciudad, Una vez pasado el Arco de Bezudo (Ya os hable de él en otra entrada), seguid recto con el coche o la bici (también se podría hacer andando, pero es más cómodo con […]

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  • […] relato transcurre en la Ronda del Júcar de la que ya os hablé en otra entrada. Muchas leyendas en Cuenca ocurren en sitios oscuros y misteriosos; esta no va a ser una […]

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  • […] os he hablado en alguna entrada anterior del barrio más alto de la ciudad, las vistas que hay tanto a la Hoz del Júcar como a la del Huécar son impresionantes, pero […]

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  • […] que he pasado por el Puente de San Pablo o he estado en el Mirador de Florencio Cañas (del cual os hable hace un par de entradas) siempre me ha llamado la atención los dos arcos que hay justo debajo del mirador del aparcamiento […]

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